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lunes, 17 de agosto de 2026

COMENTARIO DE TEXTO: "DON PELAYO Y EL INICIO DE LAS CONQUISTAS CRISTIANAS"


Alfonso III (866-910). 
El relato cristiano: Crónica de Alfonso III.
       Pelayo estaba con sus compañeros en el monte Auseva, y el ejército de Alqama (con 187.000 soldados) llego hasta él y alzó innumerables tiendas frente a la entrada de la cueva. El predicho obispo subió a un montículo situado ante la cueva de la Señora y habló así a Pelayo: 'Pelayo, Pelayo, ¿dónde estás?' El interpelado se asomó a la ventana y respondió: “Aquí estoy”. El obispo dijo entonces: “Juzgo, hermano e hijo, que no se te oculta cómo hace poco se hallaba toda España unida bajo el gobierno de los godos y brillaba más que los otros países por su doctrina y ciencia, y que, sin embargo, reunido todo el ejército de los godos, no pudo sostener el ímpetu de los ismaelitas, ¿podrás tú defenderte en la cima de este monte? Me parece difícil”. Escucha mí consejo: “vuelve de tu acuerdo, gozarás de muchos bienes y disfrutarás de la amistad de los caldeos”. Pelayo respondió entonces: “¿No leíste en las Sagradas Escrituras que la Iglesia del Señor llegará a ser como el grano de la mostaza y de nuevo crecerá por la misericordia de Dios?” El obispo contestó: “Verdaderamente, así está escrito”. Pelayo dijo: “Cristo es nuestra esperanza; que por este pequeño montículo que ves sea España salvada y reparado el ejército de los godos”. Confío en que se cumplirá en nosotros la promesa del Señor, porque David ha dicho: ¡Castigaré con mi vara sus iniquidades y con azotes sus pecados, pero no les faltará mi misericordia!. Así, pues, confiando en la misericordia de Jesucristo, desprecio esa multitud y no temo el combate con que nos amenazas. “Tenemos por abogado cerca del Padre a nuestro Señor Jesucristo, que puede librarnos de estos paganos”. El obispo, vuelto entonces al ejército, dijo: “Acercaos y pelead. Ya habéis oído cómo me ha respondido, a lo que adivino de su intención no tendréis paz con él, sino por la venganza de la espada”.
            Alqama mandó entonces comenzar el combate, y los soldados tomaron las armas. Se levantaron los fundíbulos, se prepararon las hondas, brillaron las espadas, se encresparon las lanzas e incesantemente se lanzaron saetas. Pero al punto se mostraron las magnificencias del Señor: las piedras que salían de los fundíbulos y llegaban a la casa de la Virgen Santa María, que estaba dentro de la cueva, se volvían contra los que las disparaban y mataban a los caldeos. Y como Dios no necesita las lanzas, sino que da la palma de la victoria a quien quiere, los cristianos salieron de la cueva para luchar con los caldeos; emprendieron éstos la fuga, se dividió en dos su hueste, y allí mismo fue al punto muerto Alqama y apresado el obispo Oppas. En el mismo lugar murieron ciento veinticinco mil caldeos, y los sesenta y tres mil restantes subieron a la cumbre del monte Aseuva y por el lugar llamado Amuesa descendieron a la Liébana. Pero ni estos escaparon a la venganza del Señor; cuando atravesaban por la cima del monte que está a orillas del río llamado Deva, junto al predio de Cosgaya, se cumplió el juicio del Señor: el monte, desgajándose de sus cimientos, arrojó al río los sesenta y tres mil caldeos y los aplastó a todos. Hasta hoy, cuando el río traspasa los límites de su cauce, muestra muchas señales de aquéllos.

La noticia musulmana: Nafh al-tib de al-Maqqari.
            Cuentan algunos historiadores que el primero que reunió a los fugitivos cristianos de España, después de haberse apoderado de ella los árabes, fue un infiel llamado Pelayo, natural de Asturias, en Galicia, al cual tuvieron los árabes como rehén para seguridad de la gente de aquel país, y huyó de Córdoba en tiempo de Al-Hurr ben Abd Al-Rahman Al-Thaqafi, segundo de los emires árabes de España, en el año sexto después de la conquista, que fue el 98 de la Hégira [716-717]. Sublevó a los cristianos contra el lugarteniente de Al-Hurr, le ahuyentaron “y se hicieron dueños del país, en el que permanecieron reinando, ascendiendo a veintidós el número de los reyes suyos que hubo hasta la muerte de Abd Al-Rahman III”.
            Dice Isa ben Ahmad Al-Razi que en tiempos de Anbasa ben Suhaim Al-Qalbi, se levantó en tierra de Galicia un asno salvaje llamado Pelayo. Desde entonces empezaron los cristianos en al-Andalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder, lo que no habían esperado lograr. Los islamitas, luchando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de su país hasta llegar a Ariyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona en Galicia y no había quedado sino la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con trescientos hombres.
            Los soldados no cesaron de atacarle hasta que sus soldados murieron de hambre y no quedaron en su compañía sino treinta hombres y diez mujeres. Y no tenían qué comer sino la miel que tomaban de la dejada por las abejas en las hendiduras de la roca. La situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo los despreciaron diciendo: 'Treinta asnos salvajes ¿qué daño pueden hacernos?' En el año 133 murió Pelayo y reinó su hijo Fáfila. El reinado de Pelayo duró diecinueve años, y el de su hijo dos. Después de ambos reinó Alfonso, hijo de Pedro, abuelo de los Banu Alfonso, que consiguieron prolongar su reino hasta hoy y se apoderaron de lo que los musulmanes les habían tomado.
SÁNCHEZ-ALBORNOZ, C. La España musulmana, Op. cit., vol. I, pp. 74-77.

Consulta de términos en glosarios, diccionarios, etc.
Munuza: gobernador o administrador de Astúrias, compañero de Tariq en la conquista.
Pelayo: alto dignatario Godo, primer rey de Asturias (718-737) (Monsalvo, 2010).
Ismaelitas: musulmanes, sarracenos, moros.
Caldeos: enemigos de Israel, se aplica al pueblo de Babilonia (Zabalo, 2004).
Alqama: general musulmán.
Oppas: obispo de Toledo, hijo de Witiza o hermano según “La Crónica Mozárabe”.
187.000: no es una cifra caprichosa, puede ser una alusión a un pasaje del Antiguo testamento, donde un ejército Asirio fue exterminado por el ángel del Señor (Zabalo, 2004).
El grano de mostaza: una alusión bíblica del texto (Zabalo, 2004).
Fundíbulos: lanza piedras, un arma utilizada en el medievo para destruir murallas. 
Al Hurr: gobernador dependiente del Califato de Damasco (716-719) (Monsalvo, 2010).
Abderrahman III: primer Califa Omeya (929-961).
Hégira: 622 d. C., referencia para el calendario musulmán.
Al-Razi: escribió una crónica de los reyes de Al-Andalus, Jiménez de Rada lo cita en su rebus Hispaniae como autor de la “Crónica del Moro Rasis” (887-955).
Anbasa: gobernador dependiente del Califato de Damasco (721-726) (Monsalvo, 2010).
Galicia: denominaban los musulmanes así al norte montañoso de la Península Ibérica, desde Pamplona al este, hasta Galicia al oeste.
Alfonso: hijo de Pedro Duque de Cantabria, casado con la hija de Pelayo, rey de Asturias tras la muerte de Favila (739-757).
Banu Alfonso: los hijos de Alfonso, nietos de Pedro.

Claves para comprender el documento.
Esta compilación de trozos de autores islamitas y cristianos ha sido cuidadosamente escogida por Sánchez-Albornoz y el resultado es una obra de gran precisión histórica. El autor acude a las dos fuentes, la cristiana y la musulmana, deja hablar a los historiadores, compiladores, cronistas, príncipes, místicos, alfaquíes, poetas, etc., en fin, a todos aquellos que dejan vislumbrar algo del íntimo vivir del Al-Andalus.  Para el autor la historia completa de un pueblo o nación debe aprisionar no sólo la superestructura individual o colectiva, sino también la intimidad del pueblo o del personaje histórico que se estudia (Amaya, 1948).
Texto cristiano. La Crónica de Alfonso III tuvo una amplia difusión y pasó a través de Rodrigo Jiménez de Rada,  a la Primera Crónica General de España compilada por orden de Alfonso X, sin introducir apenas novedades (González, 2002). De autor anónimo, sin duda un clérigo familiarizado con la lectura asidua de la Sagrada Escritura, la crónica se halla cuajada de referencias y citas bíblicas, característica común a casi toda la producción historiográfica de la Europa cristiana altomedieval, se admite que fue redactada después del año 881. En esta fecha, el autor contempla los inicios de la resistencia desde la perspectiva optimista de las victorias de Alfonso III sobre Muhammad II, que derrotado solicita al monarca una tregua de tres años (Zabalo, 2004).
Texto musulmán. Nafh al-tib de al-Maqqari (Tremecén, 1578 - El Cairo, 1632) es el autor de Nafh al-tib, cuyo nombre completo es Exhalación del olor suave del ramo verde de Al-Andalus. Tiene un gran valor histórico, al basarse en numerosas crónicas anteriores, que detallan los sucesos ocurridos en Al-Andalus. Tiene como valor añadido que hace referencia a antiguas obras hoy desaparecidas. Es una historia imprescindible para conocer los primeros momentos de la conquista de España por los musulmanes (Al Qantir, 2010).
El autor del texto se basa en lo que escribió a Al-Razi, este es autor de una crónica de los reyes de Al-Andalus. Jiménez de Rada lo cita repetidamente en su rebus Hispaniae como la “Crónica del Moro Rasis” (887-955). Que menciona los musulmanes reinantes desde Al-Hurr hasta Abderraman II y el reinado de Pelayo y sus sucesores que se apoderan de los que los musulmanes les habían tomado.

1) Clasificación del documento.
El texto cristiano es un fragmento de La Crónica de Alfonso III, de autor anónimo, redactada  a finales des siglo IX. El texto musulmán es un fragmento de Nafh al-tib de al-Maqqari, se basa en numerosas crónicas anteriores y fue escrito en el siglo XVII. Los dos textos son documentos públicos. Por su temática se clasifican como histórico-literarios y aunque los dos son fuentes secundarias, no tienen carácter historiográfico, ya que no se pueden considerar una obra de historia con finalidad investigadora y científica. La obra recopilatoria de Sánchez Albornoz si es una fuente secundaria historiográfica.

2) Esquema del texto (o análisis del texto).
El texto cristiano esta impregnado de alusiones bíblicas. En el primer párrafo el obispo Oppas intenta comprar para su causa a Pelayo, que no va a aceptar. El líder de los cristianos sabe que aunque Dios castigó las iniquidades y pecados  de los godos, como es misericordioso, ayudará a su pueblo a recuperar España y a reparar la derrota. Esta puede ser la idea principal.
En el segundo párrafo se manifiesta la victoria de Pelayo, que con la ayuda de Dios aniquila un ejército de 187.000 hombres. Una parte 125.000, mueren en la batalla con el milagro de la virgen y la otra parte 63.000, en la retirada cuando un monte los aplasta. Idea secundaria.
El texto musulmán se basa en lo que cuentan historiadores precedentes y describe en tres párrafos los acontecimientos acaecidos. El primer párrafo describe como Pelayo se sublevó contra el lugarteniente de Al-Hurr (716-717), le ahuyentaron y se adueñaron del país,  en el reinaron veintidós reyes cristianos hasta la muerte de Abd Al-Rahman III. La idea que subyace es que el autor reconoce el éxito de Pelayo y el de sus sucesores. Idea secundaria.
Cita el autor en el segundo párrafo a Al-Razi, que escribió; “en tiempos de Anbasa (721-726) se levantó en Galicia un asno salvaje llamado Pelayo”. Es importante lo que indica a continuación porque coincide con los contenidos básicos del texto cristiano; “Desde entonces empezaron los cristianos en al-Andalus a defender contra los musulmanes las tierras que aun quedaban en su poder…”. El autor expresa como el último reducto cristiano después de la conquista de los islamitas; “…la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con trescientos hombres”. Esta es la idea principal del texto musulmán, que da noticia del comienzo de la resistencia y de la organización incipiente de un reino, tratando con desprecio tanto a Pelayo como a su pueblo.
En el último párrafo el autor pone de manifiesto el desprecio a un enemigo del Islam al que no han podido reducir y las malas condiciones en que se encontraba el ejercito musulmán en una tierra pobre sin medios de subsistencia; “Treinta asnos salvajes ¿qué daño pueden hacernos?”. Para terminar hablando de cómo Pelayo y sus sucesores consiguieron prolongar su reino hasta hoy (S. XVII) y arrebatar lo que los musulmanes habían quitado a los cristianos. Idea secundaria.

3) Comentario propiamente dicho.
a) Contexto histórico.
La conquista de la Península por los musulmanes puede considerarse como la continuación de la expansión que comenzó tras la muerte de Mahoma. La conquista no fue difícil en parte por la desorganización del estado visigodo y por la colaboración de destacados godos. El estado andalusí dependiente de Damasco pronto se puso en funcionamiento y desde el 717 Córdoba se convirtió en la capital.
El foco de resistencia asturiano, supuso la primera derrota de los musulmanes en Europa y durante un siglo el Reino de Asturias fue el único territorio cristiano organizado en la Península y el único, que en su época, freno la expansión musulmana. El núcleo de Pelayo, fue reforzado por otro, el de Alfonso, que se unió a la causa de Pelayo y se caso con su hija Ermesinda, lo que propició su herencia del trono cuando murió el hijo de Pelayo, Favila. En Alfonso I (739 -757) convergieron las dos áreas de la Cornisa Cantábrica que antes se libraron de la presencia de los musulmanes.
Después de algunos reinados, llega al poder Alfonso II (791-842), un gobierno de medio siglo que se identifica con una coyuntura decisiva en la historia del reino de Asturias, por dos motivos: se afianza y logra superar las dificultades exteriores, y se organiza desde el punto de vista interno. La Crónica Albeldense afirma de este rey, que hizo revivir en Oviedo toda la constitución política de los visigodos y toda su organización eclesiástica. Sánchez-Albornoz se inclina a reducir la restauración del orden gótico atribuida a Alfonso II, a la formulación de una idea llamada a tener profundas consecuencias en la historia posterior, el llamado “neogoticismo asturleonés”, es decir, la consideración de la monarquía asturiana primero y de la leonesa luego, como directas continuadoras visigodas. 
Con el largo reinado de Alfonso III (866-910), se desarrolla la etapa más brillante de la historia del reino asturiano. La expansión territorial y un hábil sistema de alianzas, por un lado, la repoblación programada y la afirmación neogótica, por otro, constituyen las directrices fundamentales de todo el proceso político de Alfonso III. Según Menéndez Piral, el optimismo triunfalista que se respiraba en la corte y que traduce finalmente la predicción de la Crónica Profética, constituirá la clave explicativa de la estructura política de España desde el siglo X al XII: la idea imperial leonesa (Álvarez (Coord.), 2013).
b) Comentario de las ideas principal y secundaria.
La aportación histórica del texto cristiano, hay que contemplarla desde el punto de vista del clérigo cronista, que utiliza los precedentes bíblicos con un carácter positivo y paralelo, comparando a los hispanogodos con el pueblo judío. Al contemplar el cronista del siglo IX los inicios de la resistencia desde la perspectiva optimista propiciada por las victorias de Alfonso III sobre el Emir Omeya, las esperanzadas palabras que el narrador tardío pone en boca de Pelayo, cobran su sentido premonitorio (Zabalo, 2004). 
En cuanto al texto musulmán, Al-Maqqari, escribió una obra que tiene un gran valor histórico, aunque con contradicciones. El texto desprecia a los cristianos como enemigos sometidos y con poca capacidad de reacción, aunque confirma por otro lado su consolidación como resistencia y la prolongación en el tiempo de la misma. Al final desde la perspectiva que da el paso de los siglos el autor, Al-Maqqari, habla de la recuperación por parte de los hispanos de los territorios que los musulmanes les habían arrebatado. Los dos textos coinciden en la misma idea, desde ese pequeño núcleo astur se inicia la reconquista del territorio cristiano arrebatado por los musulmanes a los godos.
c) Acontecimientos relacionados.
Unos años mas tarde que comienza la resistencia astur se van formando los núcleos pirenaicos de Aragón y Pamplona. En el 800 los espacios correspondientes a Aragón, Sobrarbe y Ribagorza estuvieron sometidos a los carolingios; desde el 810 destaca un personaje, Aznar Galindo, al frente de un núcleo que desde el 828 aparece identificado como Aragón. Hacia el 800-810, Pamplona se habría librado ya de la posible dependencia fiscal musulmana; la influencia carolingia que sucedió a aquella duró poco tiempo. Fue Iñigo Arista (+851 o 852) el primer personaje destacado de una dinastía que extendía su influencia desde Pamplona hacia el pirineo occidental (Montalvo, 2010).

4) Conclusión.
Los textos son importantes por la carencia de fuentes en la época altomedieval. Su fiabilidad está en función de la de sus autores, que indudablemente son parte interesada. El cronista hispano del siglo IX, ve los inicios de la resistencia desde el punto de vista de un clérigo habituado a la lectura de las Sagradas Escrituras. Su texto impregnado de referencias bíblicas pone en boca de Pelayo unas palabras que son consecuencia del éxito de la situación de euforia que se vive durante el reinado de Alfonso III.  En cuanto al texto musulmán, menos fabulado y desde la perspectiva que da el paso de los siglos, coincide en el fondo con el texto cristiano. El autor, Al-Maqqari, habla de la recuperación por parte de los hispanos de los territorios que los musulmanes les habían arrebatado. 

**Os recuerdo que es un ejemplo y que por lo tanto es mejorable y no un modelo estricto e inmutable**. 

PELAYO Y EL INICIO DE LAS CONQUISTAS CRISTIANAS
(Así podría quedar la redacción final del comentario eliminando los epígrafes)
            El texto cristiano es un fragmento de La Crónica de Alfonso III, de autor anónimo, redactada  a finales des siglo IX. El texto musulmán es un fragmento de Nafh al-tib de al-Maqqari, se basa en numerosas crónicas anteriores y fue escrito en el siglo XVII. Los dos textos son documentos públicos. Por su temática se clasifican como histórico-literarios y aunque los dos son fuentes secundarias, no tienen carácter historiográfico, ya que no se pueden considerar una obra de historia con finalidad investigadora y científica. La obra recopilatoria de Sánchez Albornoz si es una fuente secundaria historiográfica.
            El texto cristiano esta impregnado de alusiones bíblicas. En el primer párrafo el obispo Oppas intenta comprar para su causa a Pelayo, que no va a aceptar. El líder de los cristianos sabe que aunque Dios castigó las iniquidades y pecados  de los godos; como es misericordioso, ayudará a su pueblo a recuperar España y a reparar la derrota. Esta es la idea principal. En el segundo párrafo se manifiesta la victoria de Pelayo, que con la ayuda de Dios aniquila un ejército de 187.000 hombres, 125.000, mueren en la batalla con el milagro de la virgen y 63.000, en la retirada cuando un monte los aplasta. Idea secundaria.
            El texto musulmán se basa en lo que cuentan historiadores precedentes y describe en tres párrafos los acontecimientos acaecidos. El primer párrafo describe como Pelayo se sublevó contra el lugarteniente de Al-Hurr (716-717), le ahuyentaron y se adueñaron del país,  en el reinaron veintidós reyes cristianos hasta la muerte de Abd Al-Rahman III. La idea que subyace es que el autor reconoce el éxito de Pelayo y el de sus sucesores. Idea secundaria.
            Cita el autor en el segundo párrafo a Al-Razi, que escribió; “en tiempos de Anbasa (721-726) se levantó en Galicia un asno salvaje llamado Pelayo”. Es importante lo que indica a continuación porque coincide con los contenidos básicos del texto cristiano; “Desde entonces empezaron los cristianos en al-Andalus a defender contra los musulmanes las tierras que aun quedaban en su poder…”. El autor expresa como el último reducto cristiano después de la conquista de los islamitas; “…la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con trescientos hombres”. Esta es la idea principal del texto musulmán, que da noticia del comienzo de la resistencia y de la organización incipiente de un reino, tratando con desprecio tanto a Pelayo como a su pueblo.
            En el último párrafo el autor pone de manifiesto el desprecio a un enemigo del Islam al que no han podido reducir y las malas condiciones en que se encontraba el ejercito musulmán en una tierra pobre sin medios de subsistencia; “Treinta asnos salvajes ¿qué daño pueden hacernos?”. Para terminar hablando de cómo Pelayo y sus sucesores consiguieron prolongar su reino hasta hoy (S. XVII) y arrebatar lo que los musulmanes habían quitado a los cristianos. Idea secundaria.
            La conquista de la Península por los musulmanes puede considerarse como la continuación de la expansión que comenzó tras la muerte de Mahoma. La conquista no fue difícil en parte por la desorganización del estado visigodo y por la colaboración de destacados godos. El estado andalusí dependiente de Damasco pronto se puso en funcionamiento y desde el 717 Córdoba se convirtió en la capital.
            El foco de resistencia asturiano, supuso la primera derrota de los musulmanes en Europa y durante un siglo el Reino de Asturias fue el único territorio cristiano organizado en la Península y el único, que en su época, freno la expansión musulmana. El núcleo de Pelayo, fue reforzado por otro, el de Alfonso, que se unió a la causa de Pelayo y se caso con su hija Ermesinda, lo que propició su herencia del trono cuando murió el hijo de Pelayo, Favila. En Alfonso I (739 -757) convergieron las dos áreas de la Cornisa Cantábrica que antes se libraron de la presencia de los musulmanes.
            Después de algunos reinados, llega al poder Alfonso II (791-842), un gobierno de medio siglo que se identifica con una coyuntura decisiva en la historia del reino de Asturias, por dos motivos: se afianza y logra superar las dificultades exteriores, y se organiza desde el punto de vista interno. La Crónica Albeldense afirma de este rey, que hizo revivir en Oviedo toda la constitución política de los visigodos y toda su organización eclesiástica. Sánchez-Albornoz se inclina a reducir la restauración del orden gótico, atribuida a Alfonso II, a la formulación de una idea llamada a tener profundas consecuencias en la historia posterior, el llamado “neogoticismo asturleonés”, es decir, la consideración de la monarquía asturiana primero y de la leonesa luego, como directas continuadoras visigodas. 
            Con el largo reinado de Alfonso III (866-910), se desarrolla la etapa más brillante de la historia del reino asturiano. La expansión territorial y un hábil sistema de alianzas, por un lado, la repoblación programada y la afirmación neogótica, por otro, constituyen las directrices fundamentales de todo el proceso político de Alfonso III. Según Menéndez Piral, el optimismo triunfalista que se respiraba en la corte y que traduce finalmente la predicción de la Crónica Profética, constituirá la clave explicativa de la estructura política de España desde el siglo X al XII: la idea imperial leonesa (Álvarez (Coord.), 2013).
            La aportación histórica del texto cristiano, hay que contemplarla desde el punto de vista del clérigo cronista, que utiliza los precedentes bíblicos con un carácter positivo y paralelo, comparando a los hispanogodos con el pueblo judío. Al contemplar el cronista del siglo IX los inicios de la resistencia desde la perspectiva optimista propiciada por las victorias de Alfonso III sobre el Emir Omeya que solicitó una tregua de tres años, las esperanzadas palabras que el narrador tardío pone en boca de Pelayo, cobran su sentido premonitorio (Zabalo, 2004). 
            En cuanto al texto musulmán, Al-Maqqari, escribió una obra que tiene un gran valor histórico, aunque con contradicciones. El texto desprecia a los cristianos como enemigos sometidos y con poca capacidad de reacción, aunque confirma por otro lado su consolidación como resistencia y la prolongación en el tiempo de la misma. Al final desde la perspectiva que da el paso de los siglos el autor, Al-Maqqari, habla de la recuperación por parte de los hispanos de los territorios que los musulmanes les habían arrebatado.  Los dos textos coinciden en la misma idea, desde ese pequeño núcleo astur se inicia la reconquista del territorio cristiano arrebatado por los musulmanes a los godos.
            Unos años mas tarde que comienza la resistencia astur se van formando los núcleos pirenaicos de Aragón y Pamplona. En el 800 los espacios correspondientes a Aragón, Sobrarbe y Ribagorza estuvieron sometidos a los carolingios; desde el 810 destaca un personaje, Aznar Galindo, al frente de un núcleo que desde el 828 aparece identificado como Aragón. Hacia el 800-810, Pamplona se habría librado ya de la posible dependencia fiscal musulmana; la influencia carolingia que sucedió a aquella duró poco tiempo. Fue Iñigo Arista (+851 o 852) el primer personaje destacado de una dinastía que extendía su influencia desde Pamplona hacia el pirineo occidental (Montalvo, 2010).
            Los textos son importantes por la carencia de fuentes en la época altomedieval. Su fiabilidad está en función de la de sus autores, que indudablemente son parte interesada. El cronista hispano del siglo IX, ve los inicios de la resistencia desde el punto de vista de un clérigo habituado a la lectura de las Sagradas Escrituras. Su texto impregnado de referencias bíblicas pone en boca de Pelayo unas palabras que son consecuencia del éxito de  la situación que se vive durante el reinado de Alfonso III.  En cuanto al texto musulmán, menos fabulado y desde la perspectiva que da el paso de los siglos, coincide en el fondo con el texto cristiano. El autor, Al-Maqqari, habla de la recuperación por parte de los hispanos de los territorios que los musulmanes les habían arrebatado. 

Bibliografía y páginas Web.
ÁLVAREZ PALENZUELA, V. A. (coord.) (2011). Historia de España de la Edad Media. Barcelona: Ariel (98-126)
EDUARDO AMAYA VALENCIA. (1948). Reseña a “Claudio Sánchez Albornoz". THESAURUS, Tomo IV. Núm. 2, (427-428).
GONZÁLEZ JIMÉNEZ, M. (2002). Sobre la ideología de la Reconquista: realidades y tópicos. Memoria, Mito Y Realidad en la Historia Medieval. XIII Semana de Estudios Medievales Nájera, (151-170).
MONSALVO ANTÓN, J. M. (2010). Atlas Histórico de la España Medieval. Madrid: Síntesis, (27-44).
Universidad de Sevilla. ZABALO ZABALEGUI, J. EL NÚMERO DE MUSULMANES QUE ATACARON COVADONGA. Los precedentes bíblicos de unas cifras simbólicas. Consultado noviembre 2014. http://institucional.us.es/revistas/historia/31/40%20zabalo.pdf


Taller de historia: métodos y técnicas de trabajo
Centro de la UNED de Barbastro. Noviembre 2014

martes, 28 de abril de 2026

CARLOMAGNO

Comentario de texto: Carlomagno 
De todas las guerras que sostuvo, la primera fue la de Aquitania, que su padre había empezado pero que no había terminado. La emprendió porque le parecía que podía llevarse a cabo rápidamente mientras toda­vía vivía su hermano al que incluso había pedido ayu­da. Aunque éste no le proporcionó la ayuda que le había prometido, Carlos persistió activamente en la campaña que sostenía y no quiso desistir en su em­presa ni malograr definitivamente todo el esfuerzo antes de llevar a buen fin lo que se había propuesto conseguir con su inquebrantable perseverancia.
Fragmento del mapa de la formación y reparto del Imperio carolingio (Duby, 1997: 40)
Hu­noldo, que tras la muerte de Waifredo había intenta­do invadir Aquitania y reavivar la guerra ya casi extin­guida, fue obligado a dejar Aquitania y a dirigirse a Gasconia. Pero como Carlos no soportaba que éste se estableciera allí, atravesó el Garona y envió emisa­rios ordenando al duque de los vascones, Lupo, que le devolviera el tránsfuga; que, si no lo hacía rápida­mente, le declararía la guerra. Pero Lupo, haciendo uso de buen juicio, no sólo le devolvió a Hunoldo, sino que incluso se puso bajo su potestad tanto él como la provincia que gobernaba.

Eginhardo: Vida de Carlomagno (ed. A. de Riquer). Barcelona: PPU, 1986, p. 57. 

Carlomagno. letteraturaecinema.blogspot.com

1) Clasificación del documento
(es el primer paso en el análisis y comentario del texto), en el que podemos determinar los siguientes datos:
Título, Autor, Fecha (circunstancias espaciotemporales del texto).
Es un fragmento de la Vida de CarlomagnoEscrita por el monje Eginhardo contemporáneo y cronista de Carlomagno entre los años 830 y 840. Eginhardo había estudiado en la escuela palatina de Alcuino de York, y es la fuente principal para conocer el reinado de Carlomagno. Escribió la Vita Karoli imperatoris, de la que se conservan 80 manuscritos. Se conservan también unas 60 cartas que contienen muchas noticias sobre personajes de la época (Donado y Echevarría, 2014: 184).
Tipo de documento (destino público o privado) y tipo de fuente (es primaria o secundaria).
Se trata de un texto de destino público y de una fuente primaria.
Temática general (o naturaleza del texto); jurídico (si trata de leyes y decretos, constituciones, tratados…); histórico-literario (tiene carácter subjetivo, memorias, autobiografías, cartas, artículos de prensa, incluso la novela histórica…); narrativo (discursos, proclamas…); texto historiográfico (obra de un historiador o autor posterior a los hechos, son obras de historia con finalidad investigadora y científica…). 
Es un texto histórico-literario, por su carácter subjetivo.

Carlomagno somete a los Sajones. httpwww.arteguias.com
2) Esquema del texto (o análisis del texto), en el resumimos el texto explicando cada una de sus partes, precisando la jerarquía de las ideas, señalando cuál es la principal y cuáles las secundarias, al principio incluso podemos definir los términos importantes del texto.
En el texto podemos diferenciar tres partes:
En la primera parte habla de la guerra, la guerra con razón de ser del incipiente estado Carolingio. Alude por tres veces a su hermano. Es importante entender el enfrentamiento entre hermanos, desde el año 768 en que muere Pipino el Breve y el 771 en que muere Carlomán. Idea secundaria.
En la segunda parte, Carlos derrota y persigue en territorio hostil al insurrecto Hunoldo; no perdona a los traidores. Idea secundaria.
En el final del texto, muestra a un gran Carlos, que atraviesa el territorio hostil y que es temido por sus enemigos. Acaba recibiendo de Lupo el duque de los vascones, juramento de fidelidad. Esta idea puede ser la principal y es la que subyace en todo el texto; la grandeza de Carlomagno

Charlemagne (812-814). Wiquipedia
3) Comentario propiamente dicho (clasificado y analizado, comienza el comentario).
a) Contexto histórico.
Pipino “el Breve” (751-768) continuó la política de consolidación del dominio franco en las fronteras de Germania y en la Galia meridional. Pero su mayor éxito fue lograr la sumisión de Aquitania, estableciendo condes francos en el ducado y regulando mediante una capitular la pacificación de aquitana.
Cuando muere (768) divide el reino entre sus hijos: Carloman recibió Alemania, la Alsacia, Borgoña, Aquitania interior, Septimania y Provenza; y Carlos, la Aquitania marítima, Neustria y Austrasia, y las zonas de fronteras más prometedoras.
La muerte de Carloman (771) evita una guerra entre los dos hermanos y deja el poder en manos de Carlomagno.
Carlos inicia su reinado con una intensa actividad guerrera, fundamento esencial del poder. La guerra permite abastecer la cámara real y asegurar la colaboración de los aristócratas mediante la obtención del botín y los tributos de los vencidos.  La actividad militar de Carlomagno no es producto de un plan establecido, sino que se actúa en función de las circunstancias (Ladero y López, 2012: 111-112).
b) Comentario de las ideas principales, identificando a los protagonistas del texto. Comentario de las ideas secundarias.
Tras el reparto de Pipino el Breve, comenzaron las desavenencias hasta que muere Carlomán. Carlos se apropió del reino y la viuda se exilia en la corte lombarda. El autor refleja desavenencias y culpa a Carlomán. Carlos debe afrontar el combate sin ayuda, le quita responsabilidades en el conflicto y hace más grande la hazaña.
Hunoldo se refugia en el territorio vascón, pero Carlos no puede permitir que huya sin recibir su castigo, no importándole internarse en territorio hostil. Es tan grande Carlos, que no pide, sino que ordena y tal es el temor que inspira, que el Duque Lupo ante su amenaza de guerra, no duda en darle lo que pide y además le entrega el ducado de Vasconia.
c) Acontecimientos relacionados.
Carlomagno para asegurarse el poder entorno a su dinastía, hizo entrar a los condes, obispos y abades en el vasallaje mediante un contrato; de tal forma, que a la fidelidad natural debida al soberano se uniese una fidelidad personal más estrecha, mediante la cesión de un beneficio, en principio revocable, pero que con el tiempo se convirtió en hereditario. El vasallaje comenzaría en los momentos de debilidad de la dinastía a destruir la estructura del estado, en beneficio del sistema feudal (Ladero y López, 2012: 119).

4) Conclusión, detallando la importancia del texto y su grado de fiabilidad teniendo en cuenta todos los puntos anteriores.
El cronista Eginhardo, con esta obra pretende dejar constancia de la vida de Carlomagno con un único fin, agradecer los favores del emperador y loar sus hazañas. El autor no es imparcial, no se limita a narrar los acontecimientos.
El texto de Eginhardo es importante, pues narra los episodios de la vida de Carlomagno sobre la que posee una información privilegiada, pero su empeño en ensalzar al protagonista le quita objetividad, cualidad imprescindible en todo texto histórico, por lo que la fiabilidad del texto queda en entredicho. 

Comentario de texto: Carlomagno

   Este es un fragmento de la Vida de Carlomagno. Que fue Escrito por el monje Eginhardo contemporáneo y cronista de Carlomagno entre los años 830 y 840. Había estudiado en la escuela palatina de Alcuino y es la fuente principal para conocer el reinado de Carlomagno. (Donado y Echevarría, 2014: 184). Se trata de un texto de destino público y de una fuente primaria y es un texto histórico-literario, por su carácter subjetivo.
En el texto podemos diferenciar tres partes, en la primera habla de la guerra, la guerra como razón de ser del incipiente estado Carolingio y alude por tres veces a su hermano, alusión importante para entender el enfrentamiento entre ellos desde el año 768 en que muere Pipino el Breve y el 771 en que muere Carlomán (Idea secundaria). En la segunda parte, Carlos derrota y persigue en territorio hostil al insurrecto Hunoldo; no perdona a los traidores. (Idea secundaria). El final del texto, muestra a un gran Carlos, que atraviesa el territorio hostil y que, temido por sus enemigos, acaba recibiendo de Lupo el duque de los vascones, juramento de fidelidad. Esta idea puede ser la principal y es la que subyace en el texto; la grandeza de Carlomagno.
Pipino “el Breve” (751-768) continuó la política de consolidación del dominio franco en las fronteras de Germania y en la Galia meridional. Pero su mayor éxito fue lograr la sumisión de Aquitania, estableciendo condes francos en el ducado y regulando mediante una capitular la pacificación de aquitana.
Cuando muere (768) divide el reino entre sus hijos. Carloman recibió Alemania, la Alsacia, Borgoña, Aquitania interior, Septimania y Provenza; y Carlos, la Aquitania marítima, Neustria y Austrasia, y las zonas de fronteras más prometedoras. La muerte de Carloman (771) evita una guerra entre los dos hermanos y deja el poder en manos de Carlomagno.
Carlos inicia su reinado con una intensa actividad guerrera, fundamento esencial del poder. La guerra permite abastecer la cámara real y asegurar la colaboración de los aristócratas mediante la obtención del botín y los tributos de los vencidos.  La actividad militar de Carlomagno no es producto de un plan establecido, sino que se actúa en función de las circunstancias (Ladero y López, 2012: 111-112).
Tras el reparto de Pipino el Breve, comenzaron las desavenencias hasta que muere Carlomán. Carlos se apropió del reino y la viuda se exilia en la corte lombarda. El autor refleja desavenencias y culpa a Carlomán. Carlos debe afrontar el combate sin ayuda, le quita responsabilidades en el conflicto y hace más grande la hazaña.
Hunoldo se refugia en el territorio vascón, pero Carlos no puede permitir que huya sin recibir su castigo, no importándole internarse en territorio hostil. Es tan grande Carlos, que no pide, sino que ordena y tal es el temor que inspira, que el Duque Lupo ante su amenaza de guerra, no duda en darle lo que pide y además le entrega el ducado de Vasconia.
Carlomagno para asegurarse el poder entorno a su dinastía, hizo entrar a los condes, obispos y abades en el vasallaje mediante un contrato; de tal forma, que a la fidelidad natural debida al soberano se uniese una fidelidad personal más estrecha, mediante la cesión de un beneficio; en principio revocable, pero que con el tiempo se convirtió en hereditario. El vasallaje comenzaría en los momentos de debilidad de la dinastía a destruir la estructura del estado, en beneficio del sistema feudal (Ladero y López, 2012: 119).
Eginhardo, con esta obra pretende dejar constancia de la vida de Carlomagno con el fin de agradecer los favores del emperador y loar sus hazañas. El autor no es imparcial. El texto de Eginhardo es importante, narra la vida de Carlomagno sobre la que posee una información privilegiada, pero no es objetivo, cualidad imprescindible en todo texto histórico.

Bibliografía
DONADO VARA, J. y ECHEVARRÍA ARSUAGA, A.: La Edad Media I (siglos V-XII). Madrid: Editorial Universitaria Ramón Areces, 2014 (184).
DUBY, G.: Atlas histórico. Madrid: Debate, 1997, (1ª ed. 1989) (40).
ECHEVARRÍA, A. Y RODRÍGUEZ, J.M.: Atlas histórico de la Edad Media. Madrid: Editorial Universitaria Ramón Areces, (2ª ed. 2013).
LADERO QUESADA, M. F. y LÓPEZ PITA, P.: Introducción a la historia del Occidente Medieval. Madrid. Ed. Ramón Areces, (2ª ed. 2010) (111-119).
LADERO QUESADA, M. A.: Historia Universal. Edad Media. Barcelona: Vicens Vives, 1987.

FIN

jueves, 18 de diciembre de 2025

EL SISTEMA DE HOSPITALIDAD EN LA LEY BURGUNDIA: UN COMENTARIO DE TEXTO, PASO A PASO

L. R. De Salis, MGH, Leges nationum germanicarum, 2, Hannover, 1892. 
El sistema de hospitalidad en la Ley Burgundia
A propósito de aquellos (hospes) que, pese a la prohibición pública, se han apoderado del tercio de los esclavos y de dos tercios de las tierras.
1. Aunque en la misma época en la que nuestro pueblo recibió un tercio de los esclavos y dos tercios de las tierras, dimos la orden de que cualquiera que hubiese recibido, bien de nuestros antepasados, bien por nuestra generosidad, un campo y esclavos, no intentase ya conseguir ni un tercio de los esclavos ni dos tercios de las tierras del lugar donde le hubiese sido asignada la hospitalidad; sin embargo, como hemos observado que algunos, olvidando el peligro que asumían, han salido de la legalidad, es necesario que nuestra presente autoridad, como ejemplo de la ley dictada para siempre, constriña a los acaparadores y prescriba a las víctimas el remedio de la seguridad que se les debe. Por eso, ordenamos que aquellos que disfrutan, gracias a nuestra generosidad, de campos y de esclavos y son conocidos por haber arrebatado las tierras de sus anfitriones a pesar de la prohibición pública, se las restituyan de inmediato.
2. En cuanto a las tierras desbrozadas y a la nueva e injusta reclamación de los faramanni y a la acusación de los possessores, ordenamos se les evite cualquier inquietud y agitación por esta ley. Para las tierras desbrozadas en el pasado o en nuestra época, que haya con los burgundios el mismo principio que con la madera. Puesto que, como fue decidido hace mucho tiempo, ordenamos que la mitad de la madera (bosques) pertenecía, en general a los romanos, el mismo principio debe ser observado en lo que concierne a los faramanni para la curtis y el pastoreo; es decir, que los romanos escojan primero su mitad.
Leges burgundiorum, ed. L. R. De Salis, MGH, Leges nationum germanicarum, 2, Hannover, 1892, p. 88-90.


Leges burgundiorum

INFORMACIÓN RECABADA SOBRE EL TEXTO
“Las formas de asentamiento y las relaciones romano-germánicas” (Manual. Página 50)
El sistema de hospitalitas
El Imperio romano lo practicaba desde hace mucho tiempo, por el cual proporcionaba alojamiento en la casa de un romano, y manutención a cargo de la anonna (avituallamiento) militar, a los diversos contingentes bárbaros enrolados en sus ejércitos en calidad de auxiliares (foederati).
El problema se agravó cuando fueron no solo unos cuantos cientos de soldados los que había que atender, sino pueblos enteros, con sus jefes a la cabeza, compuestos de miles de hombres, mujeres, niños, esclavos, ganados, etc., los que entraban en los territorios del Imperio en virtud de los tratados de alianza (foedus) pactados con ellos a cambio del servicio de armas.
Los almacenes militares no estaban en condiciones de satisfacer esta demanda y, por otra parte, hubiera sido bastante difícil recolectar víveres para abastecer a varias decenas de miles de personas.
Surgió así la idea de instalar a estos foederati en tierras[1] y nada mejor que los grandes latifundios para solucionar el problema.
Se acordó el reparto de tierras, casas, siervos, animales, útiles de labranza, etc., en proporción variable según las zonas y el tipo de explotación.
Este sistema de hospitalitas se aplicó a los burgundios[2] (tierras entre Lyón y Ginebra –Actual Saboya-), visigodos y ostrogodos.
La Lex Burgundiorum, es la mas explicita. Por ella sabemos que el huésped (hospes) bárbaro se quedaba con 2/3 de la llamada terra indominicata (tierras cultivadas por los colonos del latifundio a cambio de una renta) y 1/3 de la terra dominicata (la tierra mejor del latifundio que controlaba directamente el propietario y que se encontraba más cerca de su residencia). El resto del latifundio compuesto de bosques, pastos, zonas incultas, etc., se aprovechaba al 50% entre las dos partes.
A medida que el poder de los bárbaros aumenta, también lo hacen los litigios entre ellos y los romanos, por lo que se acudió al principio a la personalidad de las leyes frente a la territorialidad de las mismas del derecho romano.
Pronto se ponen por escrito las leyes de los distintos pueblos bárbaros redactadas en latín (para que fueran comprendidas por todos). Cada pueblo tuvo sus propias leyes: los visigodos, el Código de Eurico; los francos, la Ley Sálica, etc. La ley del comentario, es “la ley de los burgundios” o “Ley Gambeta” (Gondebaldo 500-516).    

Consulta de términos en glosarios, diccionarios, etc.
Hospes: Huéspedes.
Hospitalidad: Hospitalitas, es el pacto que el Imperio Romano realizó con los pueblos bárbaros (siendo el primero el de los visigodos a finales s. IV) que disfrutaban del estatuto de federados (Foedus/Foederati) y por lo tanto prestaban ayuda militar al Imperio. En el pacto de hospitalidad, los bárbaros se establecían en tierras y compartían los bienes de los que les acogían en proporción variable según los pueblos invasores, pero generalmente quedándose con dos de los tres tercios en que se efectuaba la división.
Faramanni: Descendientes de los burgundios que ocuparon la tierra, viene del nombre de fara, grupo familiar, hombres de estirpe singular. 
Possessores: Los dueños de la tierra romanos.
Curtis: Nombre que recibía el gran dominio.

Puntos de interés del documento para comprenderlo:
Establece las condiciones de asentamiento de los burgundios y organiza la coexistencia con los romanos.
Establece un procedimiento de arbitraje en casos de conflicto, para procurar la estabilidad.
La ley es personalista y dual, dirigida a romanos y burgundios. No es territorial como las leyes romanas. Se conoce como la más romana de las leyes bárbaras.
La hospitalidad, no es tal, el reparto es desigual como producto de la victoria bárbara.
Mientras que el reparto de la madera y de tierras desbrozadas es un intento de suavizar los enfrentamientos, vía cesión.

1) Clasificación del documento
Titulo: El sistema de hospitalidad en la Ley Burgundia.
Autor: Ludovicus Rudolfus de Salis (libro que compila las Leges Burgundionum). Publicado en 1892, es una fuente secundaria.
El documento que hemos leido, se escribe en tiempos de Gondebaldo, rey de los burgundios (480-516) y toma en el Año 501, el nombre de Ley “gombeta”. Es un documento jurídico. El fragmento a comentar es un documento público y una fuente primaria.

2) Esquema del texto (o análisis del texto)
En el texto podemos diferenciar varias ideas:
Las dos primeras líneas son las que motivan la redacción del texto, va dirigido a los hospes que no respetan lo prohibido. Idea principal.
El primer párrafo, va dirigido y amenaza, a los que ya han recibido lo que les corresponde con anterioridad y que al serles asignada la hospitalidad han acaparado mas posesiones, se les ordena la restitución inmediataIdea secundaria.
El segundo párrafo, conciliador, intentar tranquilizar a los romanos y declara injusta la reclamación de los faramanni, aplicando un reparto a partes iguales. Idea secundaria. 

3) Comentario propiamente dicho
a) Contexto histórico
El Imperio romano practicaba la hospitalidad que proporcionaba alojamiento en la casa de un romano y manutención a cargo de la anonna militar (avituallamiento), a los bárbaros enrolados en sus ejércitos en calidad de auxiliares (foederati). El problema se agravó cuando fueron invadidos por pueblos enteros, entonces surgió la idea de instalar a estos foederati en los grandes latifundios.
Intentan dispersar a los bárbaros, apartarlos de las zonas ricas y urbanizadas, y de enfrentarles unos a otros. Negocian las condiciones de instalación en el territorio del Imperio; recibidos como huéspedes (hospes), los invasores se asientan mediante tratados (foedus), de ahí el nombre de federados (foederati).
Los burgundios franquean el Rhin en el 406, y se establecieron en el 413 como federados en la orilla izquierda del río a la altura de Worms. En el año 437 los hunos les infligieron una grave derrota, en el curso de la cual encontró la muerte su rey Gunther. En el 443 Aecio transfirió a los supervivientes a Spaudia (tierras entre Lyón y Ginebra actual Saboya), con el fin de contener la potencia de los alamanes.  
Por la Ley Burgundia sabemos que el huésped (hospes) bárbaro se quedaba con 2/3 de la llamada terra indominicata (tierras cultivadas por los colonos del latifundio a cambio de una renta) y 1/3 de la terra dominicata (la tierra mejor del latifundio que controlaba directamente el propietario, estaba cerca de su residencia). El resto del latifundio compuesto de bosques, pastos, zonas incultas, etc., se aprovechaba al 50% entre las dos partes.
A medida que el poder de los bárbaros aumenta, también lo hacen los litigios entre ellos y los romanos, por lo que se acudió al principio a la personalidad de las leyes frente a la territorialidad de las mismas del derecho romano.
b) Comentarios de las ideas principales y secundarias
La ley Burgundia se aplica a los hospes por no respetar las condiciones del reparto de tierras. A los hospes que ya han recibido lo que les corresponde con anterioridad y que al serles asignada la hospitalidad han acaparado mas posesiones, se les ordena la restitución inmediata.
Mientras que se adopta un tono conciliador con los possessores, declarando injusta la reclamación de los faramanni, aplicando un reparto a partes iguales en función de las condiciones de instalación en el territorio.
c) Acontecimientos relacionados.
A la vez prácticamente que la Ley Burgundia se ponen por escrito las leyes de distintos pueblos bárbaros redactadas en latín (para que fueran comprendidas por todos). Los visigodos, el Código de Eurico; los francos, la Ley Sálica…

4) Conclusión.
El texto es de gran importancia y fiabilidad, por que ha llegado escrito en latín íntegro hasta nosotros, es un documento de los pocos que se han recuperado de una época en la que escasean las fuentes escritas.
De todas las leyes bárbaras esta es la más explícita, la que mejor explica las relaciones entre bárbaros y romanos.

"Descartados los enunciados y los datos excesivos, el comentario podría quedar así; aunque siempre hay que tener en cuenta que no existe un modelo de comentario inmutable y este es mejorable, simplemente intenta ser un ejemplo".
“El sistema de hospitalidad en la Ley Burgundia”
(Redacción final del comentario)
            El Autor del libro que compila la Ley Burgundia fue L. R. de Salis y fue publicado en 1892. El documento que comentamos, se escribe en tiempos de Gondebaldo, rey de los burgundios (480-516), es un documento público y una fuente primaria, mientras que el libro seria una fuente secundaria. 
       El Imperio romano practicaba la hospitalidad que proporcionaba alojamiento en la casa de un romano y manutención a cargo de la anonna militar a los bárbaros enrolados en sus ejércitos en calidad de auxiliares. El problema se agravó cuando fueron invadidos por pueblos enteros, entonces surgió la idea de instalar a estos foederati en los grandes latifundios.
            El objetivo es defenderse intentando dispersar a los bárbaros, apartarlos de las zonas ricas y urbanizadas, y enfrentarlos unos a otros. Negocian las condiciones de instalación en el territorio del Imperio; recibidos como huéspedes (hospes), los invasores se asientan mediante tratados (foedus), de ahí el nombre de federados (foederati).
            Los burgundios franquean el Rhin en el 406, y se establecieron en el 413 como federados en la orilla izquierda del río a la altura de Worms. En el año 437 los hunos les infligieron una grave derrota, en el curso de la cual encontró la muerte su rey Gunther. En el 443 Aecio transfirió a los supervivientes a Spaudia (tierras entre Lyón y Ginebra, actual Saboya), con el fin de contener la potencia de los alamanes.  
            Por la Ley Burgundia sabemos que el huésped (hospes) bárbaro se quedaba con 2/3 de la llamada terra indominicata (tierras cultivadas por los colonos del latifundio a cambio de una renta) y 1/3 de la terra dominicata (la tierra mejor del latifundio que controlaba directamente el propietario). El resto del latifundio compuesto de bosques, pastos, zonas incultas, etc., se aprovechaba al 50% entre las dos partes.
            A medida que el poder de los bárbaros aumenta, también lo hacen los litigios entre ellos y los romanos, por lo que se acudió al principio a la personalidad de las leyes consuetudinarias bárbaras frente a la territorialidad de las mismas del derecho romano. Estas circunstancias hacen necesaria una ley escrita con doble legislación, para burgundios y romanos.  
            La ley Burgundia se aplica a los hospes por no respetar las condiciones del reparto de tierras. A los hospes que ya han recibido lo que les corresponde con anterioridad, y que al serles asignada la hospitalidad han acaparado mas posesiones, se les ordena la restitución inmediata. Mientras que se adopta un tono conciliador con los possessores, declarando injusta la reclamación de los faramanni, aplicando un reparto a partes iguales en función de las condiciones de instalación en el territorio.
            En este proceso de organización de la coexistencia se ponen por escrito también las leyes de otros pueblos bárbaros, los visigodos, el Código de Eurico y los francos, la Ley Sálica… Se redactan en latín para que fueran comprendidas por todos.
            El texto es de gran importancia y fiabilidad, por que ha llegado integro hasta nosotros traducido de la fuente primaria en latín. De todas la leyes bárbaras esta es la mas explicita, la que mas información ha proporcionado sobre las relaciones entre bárbaros y romanos.

Bibliografía
DONADO VARA, Julián y ECHEVARRÍA ARSUAGA, Ana: La Edad Media I (siglos V-XII). Madrid: Editorial Universitaria Ramón Areces, 2014.
DUBY, G.: Atlas histórico. Madrid: Debate, 1997, (1ª ed. 1989).
ECHEVARRÍA, A. Y RODRIGUEZ, J.M.: Atlas histórico de la Edad Media. Madrid: Editorial Universitaria Ramón Areces, 2013.
KAPLAN, Michel (dir.): Edad Media, siglos IV-X. Granada: Universidad de Granada, 2004.
KINDER H. y HILGEMANN, W.: Atlas histórico mundial. I. De los orígenes a la Revolución francesa. Madrid: Istmo, 1996, (18ª ed.), 1983 (1ª ed.).
LÓPEZ PITA, P. y LADERO QUESADA, M. F.: Introducción a la historia del Occidente Medieval. Madrid: Fundación Ramón Areces, 2009.

Consultado el 30 de octubre 2014 en Documenta Catholica Omnia. Descarga en PDF de la "Leges Burgumdionum":




[1] Las autoridades imperiales incapaces de atender a todos los frentes (invasiones), intentan dispersar a los bárbaros, apartarlos de las zonas mas ricas y urbanizadas, y de enfrentarles unos a otros; sobre todo negocian sus condiciones de instalación en el territorio del Imperio; recibidos como huéspedes (hospes), los invasores se asientan mediante tratados (foedus), de ahí el nombre de federados (foederati) que reciben desde entonces.
Kaplan, M. (dir). Edad Media siglos IV-X. Universidad de Granada. Página 18.
[2] Tras franquear el Rhin en 406, los burgundios se establecieron en 413 como federados en la orilla izquierda del río a la altura de Worms. En el año 437 los hunos les infligieron una grave derrota, en el curso de la cual encontró la muerte su rey Gunther. En 443 Aecio transfirió a los supervivientes a Spaudia, con el fin de contener la potencia de los alamanes. El término de donde deriva Saboya, es de procedencia desconocida; en su origen, designa la región del Jura y país de Vaud.
Kaplan, M. (dir). Edad Media siglos IV-X. Universidad de Granada. Página 18.

OCTUBRE 2014